INFORME DE LA CONSULTA LATINOAMERICANA Y CARIBEÑA DEL
FORO CRISTIANO MUNDIAL
SANTIAGO DE CHILE – JUNIO 26-29, 2007.
En Santiago de Chile, del 26 al 29 de junio de 2007, se efectuó la consulta para América Latina y el Caribe del Foro Cristiano Mundial (FCM) bajo el tema de “Jesucristo en América Latina – nuestro peregrinaje con él”, en coordinación con el Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI), la Conferencia Episcopal Latinoamericana (CELAM) y el Consejo Mundial de Iglesias (CMI).
El FCM es un movimiento que comenzó en el año 2000 y trata de promover las relaciones entre los diferentes cuerpos cristianos los cuales no se han comunicado entre sí, se han comunicado con sólo un grupo selecto de contrapartes o están involucrados en las relaciones ecuménicas existentes. Tiene, por tanto, el propósito de crear un ‘espacio’ donde los participantes se reúnan en bases iguales, para fomentar el respeto mutuo, explorar y tratar juntos las preocupaciones comunes.
Esta consulta latinoamericana y caribeña es la última de una serie de reuniones regionales, la primera de las cuales se efectuó en Hong-Kong para Asia, en mayo del 2004, la segunda en Lusaka, Zambia, en agosto del 2005 donde participaron líderes de iglesias de toda África. Esta reunión fue seguida por una tercera para Europa en junio del 2006 en Warburg, Alemania, y el proceso culminará con un encuentro global del Foro que se efectuará en Limuru, Kenia, del 6 al 9 de noviembre próximo, donde se discutirá acerca del futuro del Foro.
Este evento ha sido uno de los más diversos y representativos de las diferentes familias confesionales en la región. La totalidad de los casi 70 participantes se desglosa en las siguientes iglesias:
- Iglesias Protestantes / Anglicanas – 8.
- Iglesias Evangélicas / de Santidad – 7.
- Iglesias Pentecostales – 12.
- Iglesia Católico-romana – 9.
- Iglesias Ortodoxas – 5.
- Consejos Nacionales de Iglesias – 5.
- Alianzas Evangélicas – 2.
- Cuerpos Regionales – 5.
- Cuerpos Internacionales – 3.
- Iglesias chilenas – 3.
- Otras iglesias – 1.
- Comité de Continuación del FCM – 6.
- Traductores y Asistentes – 3.
Los participantes dedicaron gran parte del tiempo para conocerse mutuamente al compartir testimonios respondiendo a la pregunta “¿Qué significa Cristo en su Vida?”. Este estilo o método de conocernos más y mejor, y de enriquecernos espiritualmente, no muy común en el movimiento ecuménico tradicional, ha sido un sello muy positivo en los eventos del FCM. Esta pregunta ha sido respondida por los participantes, no sólo desde una perspectiva personal sino también confesional. Era muy interesante escuchar los testimonios de obispos y de laicos y laicas en un nivel “horizontal”, en un mismo plano, sin jerarquías. La “vida espiritual” de la consulta también se enriqueció enormemente con un equipo de liturgia de Argentina, que organizó los devocionales y los estudios bíblicos.
La consulta fue muy participativa también por medio del trabajo y la discusión en grupos. Mucha riqueza afloró cuando los mismos respondieron a las siguientes preguntas: (1) ¿Que significa la unidad cristiana en América latina y el Caribe hoy? y ¿Cuál es el propósito de la misma en relación a Jn 17:21?; (2) ¿Cómo unirnos para que el mundo Crea? y (3) ¿Cómo vemos el futuro del Foro Cristiano en América Latina y el Caribe? En un apéndice aparece un informe resumido del trabajo en grupos.
Otra parte del programa consistió en analizar juntos y juntas el contexto latinoamericano y caribeño desde una perspectiva social, política, económica y eclesial, y cómo responder en términos prácticos y conjuntamente a estos desafíos. Se presentó también un panel formado por representantes de las mencionadas iglesias que se refirió a “los rostros de la Iglesia en América Latina”. Como expresaba Israel Batista en una valoración posterior de la consulta sobre este tema: “Los rostros de las iglesias son diversos y eso es una característica importante de la fe cristiana en nuestra región. No se busca la uniformidad, sino la unidad en esa diversidad. No se busca la homogenización, sino la creatividad en la evangelización. No se busca la centralidad, sino la experiencia comunitaria de unidad”.
Otro componente importante del programa fue una ceremonia pública de Acción de Gracias por la misión evangelizadora, sanadora y reconciliadora de las iglesias chilenas con representantes de las mismas, en la noche del día 27. También se organizó una vigilia de oración para interceder por la unidad y tarea misionera y evangelizadora de las iglesias en el continente, entre otros motivos.
Se ofreció asimismo un panel sobre ejemplos de cooperación que existen entre las diversas tradiciones cristianas en América Latina y el Caribe. Los participantes tuvieron además la oportunidad de visitar el Palacio de “La Moneda”, donde nos entrevistamos con el Capellán protestante, el Obispo Metodista Neptalí Aravena, quien estaba terminando su período y pudimos conocer también y de orar por la recientemente electa Capellana, la Pastora Juana Albornoz, de la Iglesia Pentecostal. Otro momento de gran riqueza fue compartir con los participantes en la reunión de Sociedades Bíblicas Unidas de la región, quienes estaban reunidos en la misma fecha que nosotros en un hotel al cruzar la calle.
La organización de esta reunión en nuestra región fue un acto de fe, entre otros motivos, porque no se disponía de presupuesto para realizarla. Producto de la oración, de varios esfuerzos y de la contribución generosa de varias iglesias, agencias, hermanos y hermanas, se logró cubrir todos los gastos.
La consulta culminó con un momento de testimonios sobre las experiencias vividas y adoptando un mensaje final que fue dirigido a las iglesias de la región y se adjunta a continuación:
CONSULTA LATINOAMERICANA Y CARIBEÑA DEL
FORO CRISTIANO MUNDIAL MENSAJE A LAS IGLESIAS
“Padre…que ellos sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste” Juan 17:21
Nos hemos reunido en Santiago de Chile, del 26 al 29 de junio de 2007, hermanas y hermanos latinoamericanos y caribeños de las diversas tradiciones cristianas invitados por el Foro Cristiano Mundial bajo el lema: “Jesucristo en América Latina, nuestro peregrinaje con él”.
Esta consulta latinoamericana y caribeña es la última de una serie de reuniones regionales que se efectuaron en Asia, África y Europa. Este proceso culminará con un encuentro global del Foro que se efectuará en Nairobi, Kenia, en el próximo mes de noviembre.
El Foro es un espacio abierto en el que los/las representantes de una amplia gama de iglesias cristianas y de organizaciones inter-eclesiásticas que confiesan al Dios Trino y la perfección de Jesucristo en su divinidad y humanidad, se reúnen para fomentar el respeto mutuo y explorar juntos los desafíos comunes.
Inspirado por la oración de Jesús, el Foro se propone estimular la cooperación y comunicación entre las iglesias, ampliar el mutuo entendimiento y comprensión, así como profundizar el compromiso con la Palabra de Dios, con el fin de que el mundo crea en Jesucristo.
Durante estos días nos hemos reconocido en nuestro peregrinaje con Jesús. El testimonio de cada uno de los/las participantes sobre su encuentro con Jesús y su vocación personal, nos permitió, más allá de las diferencias y tradiciones, ver en el otro/a a nuestro hermano/a, superando desconfianzas y hostilidades en un ambiente de franqueza y humildad. Nos hemos gozado alabando y exaltando el buen nombre de nuestro Dios en los devocionales diarios y momentos de adoración.
Los nuevos desafíos que el mundo presenta han afectado la vida y misión de la iglesia latinoamericana y caribeña. Es así que el Foro ha sido un espacio permeable para dejarnos interpelar por las diferentes preocupaciones: la creciente cantidad de desplazados y migrantes, los millones de niños en las calles, las pandillas, la violencia urbana y sociopolítica, la violencia contra mujeres y niños/as, el avance del SIDA y otras pandemias, la discriminación y las ofensas contra la dignidad humana y el medio ambiente. En medio de todo esto está la tentación de caminar sin el sustento de la fe o distorsionarla. Sin embargo son evidentes en nuestras comunidades los signos de esperanza a través de las variadas expresiones de fe, particularmente entre la juventud.
Hemos visto que los intentos por avanzar hacia la unidad que el Señor ha pedido para los suyos han sido muchos y variados. Desde el siglo pasado, los espacios, movimientos, organismos e intentos de acercamiento y diálogo se han multiplicado a nivel global, regional y nacional; como así también entre las familias denominacionales y tradiciones eclesiásticas diversas. Todos ellos han contribuido y contribuyen a la unidad visible de la iglesia, la credibilidad del testimonio de la fe en Jesucristo y la extensión del reino de Dios. Sin embargo, reconocemos que aún queda mucho por hacer para que veamos plenamente cumplida la oración de Jesús. La Iglesia en América Latina y el Caribe presenta hoy muchos y renovados rostros. Hemos tratado de identificarlos en nuestro encuentro en Santiago, nos gozamos en la riqueza de su diversidad y procuramos entender lo que Dios nos pide ante esta nueva realidad.
Vemos en el Foro la posibilidad de un espacio amplio y renovado para encontrarnos, apreciar nuestras diferencias, unir nuestras fuerzas y comprometernos en la misión. Los brazos están abiertos para que juntos construyamos en la diversidad, nos sostengamos en la esperanza y seamos testigos de Jesucristo en el camino. Por esto deseamos extender la más amplia invitación a nuestros hermanos y hermanas de todas las iglesias para que con coraje se sumen a este peregrinaje de fe, reconociéndonos en una nueva base común, donde la confianza y el amor mutuo puedan crecer y hacernos capaces de anunciar a Jesús con fuerzas renovadas, a fin de que el mundo crea y en Él tenga vida, para la gloria del único Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Iglesias Anglicanas.
Iglesia Católico-romana.
Iglesias Evangélicas.
Iglesias Ortodoxas.
Iglesias Pentecostales.
Iglesias Protestantes.
Foro Cristiano Mundial en ALC
Informe del trabajo en grupos - resumen bosquejado
Santiago de Chile, 29 de junio de 2007
1. ¿Qué significa la unidad cristiana en América Latina y el Caribe hoy? ¿Cuál es el propósito de la misma en relación Juan 17:21?
- La unidad cristiana debe acompañar los clamores del pueblo: dificultades económicas, migración, violencia, pobreza, economía neoliberal. Facilita la resolución conjunta de estos problemas.
- Un llamado a la tarea diaconal conjunta, de cooperación para servir al prójimo.
- Notamos progreso en la unidad cristiana en ALC. Hay muchas organizaciones ecuménicas, nuevas (varios ejemplos) y en algunos casos, el diálogo entre las iglesias ha sido ininterrumpido.
- La fuerza del diálogo en la búsqueda de la unidad.
- Ir en busca del encuentro de la identidad propia de ALC.
- Definir qué es la iglesia y qué es la unidad.
- Tener fe para conocer la voluntad de Dios y cumplirla.
- Ser constructores del reino y no destructores del mismo.
- Saber todo lo que tenemos y no tenemos en común.
- El testimonio de la iglesia mundial es una riqueza, es una reserva clave. La iglesia unida se convierte en modelo. La gente hace lo que la iglesia hace más de lo que dice.
- Se exige una unidad más práctica. La división nos incapacita para actuar.
- ¿Cómo es posible predicar la unidad si las familias están divididas?
- Ver nuestra unidad en la diversidad.
- La unidad nos hace más fuertes.
- Solidaridad ante el dolor ajeno, desarrollar una cultura de paz.
- Dar un testimonio común, ser ejemplo para que el mundo crea que Dios ha enviado a Cristo. La unidad cristiana propicia la credibilidad y efectividad de nuestro testimonio del evangelio (Jn. 17:21).
- El ecumenismo es más acción que concepto. Hay que ver la unidad cristiana ante los grandes flagelos de la humanidad, saber: HIV, migración, secularismo, violencia, entre otros.
- Mostrar un rostro creíble de Dios.
- Empoderar los nuevos procesos. Todos fuimos ‘sectas’ en su momento.
- Se necesita un acercamiento de las iglesias.
- Promover una vocación de unidad en el continente, pero también hay una amenaza: el sistema dominante atenta contra la unidad.
- Hay una nueva fisonomía, un nuevo rostro de las iglesias y del cristianismo.
- Identificar áreas comunes y fortalecerlas.
- La unidad es un mandato de Dios y ya está dada en Cristo.
2. ¿Cómo unirnos para que el mundo crea?
- La unidad debe comenzar por la propia iglesia.
- Comprender los diferentes niveles del ecumenismo. ej. una única Pascua para los cristianos.
- Somos aliados de Dios en una tarea liberadora – el ecumenismo: un medio para lograr la unidad de la iglesia.
- Todos deben participar más allá de membresía de los consejos, no limitarse al “ecumenismo conciliar” y el FCM propicia esto.
- El FCM debe continuar a través de redes nacionales entre los participantes del Foro.
- No crear estructuras, sino acompañar los esfuerzos iniciados. Promover equipos a nivel de los países.
- Movilizar un grupo de líderes fuera de su contexto para continuar explorando la importancia de la unidad.
- Aprovechar los encuentros y diálogos entre las iglesias.
- Deben crearse espacios para conocernos mejor, perdonando viejos rencores y propiciando la mutua aceptación.
- La oración como medio para conocernos y apoyarnos.
- Organizar visitas fraternales e intercambios de púlpito.
- Se necesita una formación teológica ecuménica más sistemática para fortalecer la unidad cristiana. Ser ecuménico es una actitud, comienza por la mente y baja al corazón, el amor es lo fundamental.
- Promover diálogos teológicos entre las iglesias.
- La unidad, un propósito para librar al ser humano de sus ataduras, confrontar, liberar.
- Superar nuestras miserias, promover la esperanza y el optimismo. Superar las diferencias internas en el continente.
3. ¿Cómo vemos el futuro del Foro Cristiano en América Latina y el Caribe?
- Es un espacio flexible, con aporte de todos, participación libre de todos.
- Estudiar documentos del movimiento ecuménico como el “Documento CUV” (‘Comprensión y Visión Comunes’) presentado en la 8va. Asamblea del CMI en Harare, Zimbabwe (1998).
- El FCM es un espacio muy importante y debe tener continuidad en ALC.
- Explorar la posibilidad de efectuar reuniones regionales cada 3 años como máximo.
- El FCM es útil y necesario para el movimiento ecuménico en la región.
- Que se creen comités nacionales para dar seguimiento, similar a la organización “Religiones por la Paz”.
- Que el Espíritu Santo no alumbré, inspire y guíe.
- Avanzar en la espiritualidad ecuménica sin apartarnos de la realidad.
- El FCM es un espacio abierto, una oportunidad participación amplia, de reducir los parámetros que impiden la participación de otros. Evitar por tanto, que se institucionalice.
- Involucrar más a los jóvenes.
- Fortalecer la unidad a nivel mundial.
- En el encuentro del FCM en Nairobi se propone filmar videos para tener conocimiento a nivel mundial de lo que está pasando.
- En Foro debe crear agendas de temas importantes y comunes: medio ambiente, corrupción, violencia.
- Vemos un futuro promisorio para el FCM.
- Multiplicar las experiencias en las bases y evitar los protagonismos.
- Se propone tres niveles de seguimiento:
- Apoyar y continuar lo que se está haciendo, teniendo presente la pregunta: frente a una nueva realidad eclesial, ¿cuál es el nuevo desafío que surgen en esas iniciativas?
- Importante continuar propiciando los espacios de relacionamientos bilaterales, entre países.
- ¿Qué se hace después del Foro? Crear una red de comunicación e información sobre lo que está pasando en nuestras iglesias y tener una mayor capacidad de presencia, de generar recursos.
Comentarios del plenario:
- Se necesita definir la periodicidad de las reuniones del Foro.
- Valorizar lo que ya tenemos.
- Divulgar, que se conozca más lo que ya se está haciendo.
- El futuro de Foro se basa en su originalidad, como un espacio de encuentro informal, porque hay muchas organizaciones ecuménicas.
- La importancia de cultivar la espiritualidad ecuménica.
- Hacer partícipes a la juventud y formarla. Desarrollar líderes jóvenes.
- Se reconoció la importancia de incorporar a los evangélicos en el proceso del FCM, como por ejemplo, del Foro Iberoamericano para el diálogo ecuménico FIDE, ya que las iglesias en AL tienen infinidades de rostros. Los movimientos de fe y movimientos pentecostales vienen de una raíz histórica con una fuerte acción evangelizadora. Se reconoce la necesidad de acercarnos al mundo evangélico, “gentes de la palabra y del Espíritu”. Como muchos no han participado en el movimiento ecuménico conciliar se les ve con muchas interrogantes. Se deben incluir en lugar de excluir, por lo que debemos seguir acercándonos, no hacernos daño sino entrar en el conocimiento mutuo. Hay una gran diversidad de sectores del mundo cristiano y todos están incluidos.
- La continuidad del FCM va a depender de nosotros mismos. Vinimos porque estábamos convencidos de este proceso. Su futuro dependerá de nuestra capacidad de multiplicarnos en las bases y de buscar caminos de cooperación.
- Promover la formación ecuménica y conocer las oportunidades de educación, como por ejemplo el Instituto Ecuménico de Bossey, becas, etc.
- Ver la importancia del trabajo ecuménico que están haciendo los pastores y laicos a nivel de ciudades, muchas veces de forma anónima.
- Cambiar nuestras formas de trabajo con los jóvenes y promover liturgias más jóvenes y renovadas.
- Encontrar qué factores nos aíslan para identificarlos y resolverlos.
- Tener presente la utopía que mira hacia el horizonte y camina hacia él. Dedicar el 07/07/07 como día de oración por el Foro, crear nuestro año de jubileo e iniciar una nueva etapa.
- Usemos un lenguaje inclusivo, que es una tradición ecuménica.
- Mantener este Foro como un diálogo cristiano, no interreligioso.
- No se pueden obviar los problemas del mundo de hoy, como la ocupación Palestina por Israel y otros desafíos.
- El ecumenismo es pasión, compromiso. Oremos para que el Espíritu de Dios nos anime y conduzca.
- El FCM tiene una significación histórica. Debemos seguir en oración, con mucha apertura y disponibilidad de la forma de cómo presentar el ecumenismo. Dios está abriendo un pasillo nuevo con el Foro.
- Estamos llamados a seguir interpretando lenguas.
- El Foro ha sido muy interesante y valioso. La meta está escondida en los medios. El Foro es como una partera de un momento nuevo del ecumenismo en América Latina y el Caribe.
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